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El arte de criar perros de raza, Solidez de un programa de cria, Castro-Castalia Bullmastiffs
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El arte de Criar perros de Raza

El arte de criar perros de raza, Solidez de un programa de cria, Castro-Castalia Bullmastiffs

Camadas Q Castro-Castalia

A lo largo de los últimos meses hemos hecho un buen montón de consideraciones sobre mucho de cuánto resulta esencial para lograr un Programa de Cría exitoso. Hemos hablado de la importancia de una correcta selección del stock de cría, de las diferentes posibilidades de cruce, endogamia y exogamia, de líneas de sangre, de genotipo y fenotipo, de hereditabilidad, de mutaciones y desórdenes genéticos… pero no me cansaré de repetir que el mundo está lleno de perros, que los hay de todo tipo y condición y que otra vez es momento de ponerse la mano en el corazón y pensar seriamente cuando uno se propone empezar a criar o, haciéndolo ya, si debe continuar con ello, si realmente está dispuesto y lo va a hacer con el único y fundamental propósito de mejorar la raza a la que piense dedicarse o a la que esté dedicado ya.

¿Y por qué digo esto? Pues porque una y otra vez, como tema recurrente que ha de martillar la conciencia de quienes quieran dedicarse a la Cinofilia, tiene que estar siempre el propósito de dedicarse a la Crianza Canina como el que se dedica a una artesanía, hacerlo con mimo, con auténtica devoción, con criterio, con mucha sinceridad, honestidad y capacidad crítica y, también, con un elevado nivel de exigencia. Al fin y al cabo, para que dos perros tengan descendencia no es necesaria nuestra colaboración; machos y hembras, dados la oportunidad, podrán aparearse cómo mejor y con quien mejor les convenga. Y para eso no hace falta ir a la Universidad de Salamanca, ni a ninguna otra parte.

Si hemos de intervenir, si hemos de decidir aparear a Mister Macho Man con Doña Linda, será exclusivamente con el propósito de procurar una camada homogénea, perfectamente típica, con las máximas garantías de salud y de elevada, absoluta, palpable y demostrable calidad. Si no, realmente, no tiene ningún sentido. Y hay muchas otras formas, en esta vida, de buscarse los fríjoles que no implican poner en el mundo unos cuántos cachorros más que luego, a la postre, sobrevivirán con dificultad por estar marcados desde que nacen –por ejemplo-- con el estigma de enfermedades y taras hereditarias que pudieron haberse evitado, si quien unió a sus padres, hubiera hecho los deberes escolares.

Ya sé que mi discurso puede parecerle a algunos excesivo, rotundo, obsesivo, exagerado y hasta absurdo y loco y esos, justamente, serán los que no se identifiquen con el afán de hacer las cosas con un nivel máximo de exigencia. Pero a esos otros a quienes lo que aquí acabo de decir les suene atractivo y posible, serán sin duda los que obtengan el mejor y más satisfactorio resultado en sus cruzas y los que vean hechos realidad todos sus sueños y sus expectativas.

Hace apenas un par de semanas, una muy querida amiga y “discípula” de Argentina me contaba entre risas, una conversación con alguien que enmascaró su procedencia e incluso su identidad, suponiendo que si se daba a conocer como Fulanito de Tal le iba a resultar aún más imposible conseguir su propósito, pero que estaba interesado en usar a uno de sus ejemplares como semental. El tal “pseudo-criador”, porque no puede recibir otro calificativo más que ese, acabó muy irritado cuando tras mucho insistir y ofrecer, además, una mareante suma de dinero a cambio del servicio de uno de los perros de mi amiga, se encontró con un altisonante “no” como respuesta, precedido de un buen montón de argumentos de peso.

Las razones para esta negativa eran bien claras; en primer lugar, se trataba de una hembra de escasamente un año de edad a la que se quería hacer servir en su segundo celo. Cosa bastante imperdonable de por sí, si tenemos en cuenta, como mínimo, que se trata de una hembra de raza bullmastiff y que, por lo tanto, su madurez física está lejos de haberse alcanzado a tan temprana edad; de otra parte, la hembra procedía de líneas bien distintas, sin nada en común con el macho elegido, que asegurara o cuanto menos contribuyera a la fijación de características deseables; se trataba de un out-cross injustificado, de no ser por el deseo del propietario de la hembra de presumir de haber logrado cubrirla con un macho de un afijo tan codiciado como el mío, cuando la mayoría de sus “colegas” no lo han conseguido. Pero lo más curioso llegó cuando la conversación se desarrolló en estos términos:

- “Me gustaría que cruzáramos a nuestros perros porque creo que es bueno MEZCLAR las sangres, RENOVAR los genes y, sobre todo, señora, MEJORAR la raza…”. Al otro lado del teléfono, silencio. Y continuó:

- " Yo sé de buena fuente que usted, y perdone la expresión, ha mandado a la m… a varios colegas que le han hecho propuestas similares... yo entiendo su postura, pero si usted sigue pensando así, no va a lograr que esto” –obviamente se refería a la Crianza Canina-- “le sea REDITUABLE económicamente....yo le ofrezco ALGO que nadie le ha ofrecido: cinco mil dólares USA por la monta de su perro...".

Para entonces, el silencio acumulado al otro lado de la línea telefónica se transformó en un NO rotundo, ya sin más argumentación. ¿Para qué?.Y la respuesta del interfecto no pudo ser más significativa:

- "¡Ah! ya veo.....de tal palo tal astilla.... ¡está usted loca!, ¡igual que la gallega!".

La “gallega” soy yo, la autora de esta serie, por si alguien tiene alguna duda. Y yo también soy, a juicio de este pobre ignorante, la “loca”, pero esta loca lleva dieciocho años criando perros sin desviarse ni un ápice del criterio inicial y no me ha ido tan mal. Una y otra vez, nacen en mi casa cachorros típicos, sanos, equilibrados, libres de displasia, de taras genéticas, de enfermedades graves y por lo tanto eso sólo puede significar que mi grado de “locura” ha dado buenos frutos.

Pues bien, esta “locura” mía (“loco” también era Mozart y no parece que le fuera tan mal… y Edison, que inventó la bombilla ¡miren ustedes por dónde!, y Galileo con su obsesión de que la tierra era redonda… así es que… ¡bendita locura la suya! ¡Y la mía!), se basa en hacer las cosas lo mejor que sé y que puedo, en aprender cada día algo nuevo, en nutrirme del conocimiento y la experiencia de quienes van un pasito por delante, en preguntar, en no dar nada por hecho, en avanzar centímetro a centímetro, milímetro a milímetro, en aceptar buenos consejos de mis Veterinarios, en ser sumamente crítica, sumamente exigente, en no dormirme en los laureles y en mirar continuamente hacia delante pero también hacia atrás. En no contentarme con la mediocridad. Y en cuidarme muy mucho de que cada uno de mis reproductores, machos y hembras, sea un individuo #9,9 ya que la perfección, “no existe”, pero hay que luchar por ella y no cejar en el empeño.

Otra vez he personalizado con un ejemplo en el que soy, junto con mi amiga y el tal “pseudo-criador”, co-protagonista de una historia que sirve sin embargo para ejemplificar lo que se debe y lo que no se debe hacer. Pero ello me da pie para terminar este artículo diciendo que un Criador inteligente es aquél que siempre está con un ojo puesto en el mañana, entendiendo por “el mañana” los potenciales futuros progenitores de sus próximas camadas.

Y es cierto que todos los perros, igual que cada uno de nosotros, tiene sus defectos. De hecho, si queremos ser totalmente honestos, incluso los más premiados en rings de todo el mundo, por muy bellos que sean, se guardan algún pequeño fallo en alguna parte, aunque sea un fallo bien pequeñito, pero no es menos cierto que cuanto menos sean los fallos, mayores las probabilidades de éxito en las generaciones posteriores, siempre y cuando se emplee el criterio de Selección óptima y exigente.

Hoy en día tenemos a nuestra disposición un buen número de herramientas que nos pueden orientar y ayudar a la consecución óptima de esa Selección y es nuestra obligación utilizarlas todas. Y utilizar también nuestros conocimientos y nuestra sagacidad. Y nuestro instinto.

Ya hemos visto en capítulos anteriores que hay datos suficientes para evitar ciertas enfermedades hereditarias. Pues… ¿a qué esperamos entonces? Hagámoslo. Utilicemos la información disponible sobre PRA, sobre hipotiroidismo, sobre displasia de cadera, sobre OCD, etc., y tengamos muy en cuenta que muchas de estas taras no están presentes al nacer ni durante la crianza; que sobrevienen sus síntomas en la madurez, sobre el año y medio o los dos años, mínimo, y que por lo tanto esta ya es razón suficiente para esperar hasta esa edad antes de hacer cruzar a los individuos. Así, más adelante, no habrá que rasgarse las vestiduras.

Además de ello cada vez son más los datos que nos aporta un test de ADN y por lo tanto no hay que ignorar tampoco este útil instrumento. El Dr. Padgett, profesor de Patología en la Michigan State University’s College of Veterinary Medicine explicaba ya en el año 88, en su libro “The Kennel Doctor”, que el número medio de defectos genéticos contabilizados para cada raza canina ascendía a catorce. Por tanto y sabiendo esto, nada nos exime de la responsabilidad de tratar de emplear en nuestros respectivos Programas de Cría sólo a aquellos individuos “excepcionales” que lo son no tanto porque ganen mil títulos de Campeonato de Belleza en el mundo, sino porque estén libres de cuántas patologías hereditarias identificables y diagnosticables, mejor. No hay excusa ni nada que justifique lo contrario. Máxime porque el éxito es siempre el resultado de la constancia. Lo dijo W. Hazlitt: “El que no se contenta sino con la suprema perfección nunca tendrá éxito ante sí ni ante los demás”.

El Arte de Criar Perros de Raza La Crianza es un Arte
Necesidad de un Mentor
La Dificil Eleccion
La Eleccion del Semental
Las Garantias de Paternidad
Algunas Nociones de Genetica
Fenotipo y Genotipo
La Seleccion a manos del Hombre
Endogamia y Exogamia
Stock de Calidad, Clave del Exito
Diferencias entre Lineas de Sangre y Afijos
El Genoma Caninos
De Mutaciones y Hereditabilidad
La Ignorancia es siempre Imperdonable
El Control Desordenes Geneticos
Incidencia Desordenes Geneticos
Transmision Desordenes Geneticos
La Solidez Programa de Cria
Montas y Partos Naturales, Exigencias del Guion
Herpes Virus, El Enemigo Silente
Ventajas y desventajas de la endogamia
Grupo de Cria

(Texto original, escrito por Christina de Lima-Netto y/o Federico Baudin específicamente para esta página Web y protegido con Copyright. No puede ser reproducido ni total ni parcialmente por ningún medio, sin el expreso consentimiento de Castro-Castalia por escrito).

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