Castro-Castalia Bullmastiffs

El Perro de Aguas Español, Castro-Castalia Bullmastiffs
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El Perro de Aguas Español, Castro-Castalia Bullmastiffs

El Perro de Aguas Español, Castro-Castalia Bullmastiffs

Un animal tan adaptable indudablemente tiene que ser también especialmente funcional y el PDAE lo es. Tremendamente rústico, muy resistente a las enfermedades es un perro que se ha adaptado, como pocos, al medio rural por más difícil y complicado que sea este. Marismeño de pro, en el decir de muchos, emana esa especial y extraña magia que caracteriza esos terrenos bajos y pantanosos, encharcados por las aguas del mar, tan hermosos y tan especiales... las marismas.

Su utilidad principal es todavía hoy la de perro pastor, la misma que tradicionalmente ha llevado a cabo desde antiguo, pero precisamente por su adaptabilidad, de la que ya hemos hablado antes, se le ha visto y se le ve cada vez más empleado como perro de guarda, de caza, en actividades acuáticas y también como animal de compañía.

En el primero de los casos, como perro de pastor, el PDAE es capaz de conducir rebaños enormes, con una eficacia sorprendente, aún cuando para hacerlo no necesiten un adiestramiento específico dado que desde bien cachorros ya hacen gala de un instinto muy exacerbado; bata pues que el pastor sepa elegir de entre toda la camada aquellos que ya desde el principio se muestran especialmente activos junto al ganado.

Para desempeñar su trabajo, es suficiente que el pastor les dirija mediante señas manuales o con ciertas voces, pero su carácter y viveza les hace capaces de tomar la propia iniciativa cuando sea menester y esta es otra característica única. De hecho durante la tarea, se muestran permanentemente vigilantes y saben cuando deben reagrupar las reses y, cuando, evitar que traspasen las lindes.

Otro dato interesante es que toda esta labor la desempeñan mediante ágiles y rápidas carreras, saltos, giros y quiebros casi acrobáticos, ladrando cuando es menester, pero raramente empleando la boca para morder, por lo cual es poco frecuente que los pastores se vean en la necesidad de abozalarlos o de recortarles los colmillos, como sin embargo se ha de hacer con perros de otras razas. Y si en algún momento se les hace imprescindible morder a una oveja, una cabra, una vaca o un cerdo que se desmandan y no obedecen fácilmente, lo hacen por puro instinto en los corvejones o en las patas, nunca en las ubres ni los genitales.

Por si todo esto fuera poco, estos genios lanudos son capaces de maniobrar en el agua con la misma facilidad con que lo hacen en tierra firme y de hecho en tiempos pasados existe constancia de su utilización en los márgenes del Guadalquivir, en Sevilla, para colaborar en las maniobras de atraque de los barcos en el puerto; su tarea consistía en recoger las sogas de amarre con la boca y llevarlas a tierra.  Tanto es así que aún hoy en día, aunque a baja escala, el PDAE continúa siendo empleado en tareas acuáticas en el litoral norteño, especialmente en las regiones asturianas, cántabras y vascas, como perros pescadores, que han de bucear para recuperar peces que escapan a las redes. Y no es este un tema baladí; de hecho estos perros son capaces de desarrollar las artes natatorias con tanta destreza por una razón bien siempre; tienen sus patas perfectamente adaptadas para este ejercicio dado la especial estructura plantar que les permite un rápido desplazamiento por el agua, puesto que sus pies “funcionan” como remos.

Y aún hay más; muchos son los aficionados a la raza que especialmente en la última década han sabido apreciar la capacidad y el instinto para la caza de estos simpáticos canes y les han comenzado a emplear cada vez con más frecuencia en la caza del conejo o como cobradores de patos en ríos y pantanos, todo lo cual no es de extrañar pues su morfología, su olfato y sus lanas les permiten adentrarse en la espesura del monte o en el agua con especial arrojo y valentía y sin que el medio natural haga mella en su físico ni el su salud.

Es el PDAE, además, un perro naturalmente receloso y desconfiado de los extraños, lo que le hace un estupendo guardián y de hecho hay incluso aficionados que han empezado a adiestrarlo con éxito en obediencia básica y avanzada pues tratándose de un animal tan inteligente y rápido en el aprendizaje, asume y acata enseguida las órdenes impuestas y desarrolla esta labor con la misma facilidad y energía que las anteriores.

Finalmente tenemos que su carácter alegre y juguetón le hace especialmente atractivo también como perro exclusivamente de compañía, aunque se hace necesario que el animal pueda desarrollar una enorme actividad en el exterior para que no pierda nada de su encanto y no vuelva perezoso e inconstante, como consecuencia del aburrimiento que tantas veces impone el sedentarismo.

Esa adaptabilidad a la que antes hice referencia le hace capaz de un entendimiento único con “su” familia humana y es especialmente tolerante con los niños a los que trata con la misma destreza e inteligencia natural con que trata, en el campo, a los rebaños... de hecho es curioso verlos, por ejemplo, en un jardín, tratando de reagrupar a cinco o seis chiquillos ¡como si de “sus” ovejas descarriadas se tratara! Lo hacen con la misma solemnidad y entrega, saltando, dando cabriolas y piruetas en el aire, ladrando alegremente, pero sin que se les escape en ningún momento un exabrupto en forma de mordisco como podría pasar con tantas otras razas de talla mediana o pequeña!

No obstante hay que advertir que este, como la mayoría de los perros de trabajo, suele tener fijación y preferencia por un miembro de la familia, al que adopta como “jefe” y del que acatará mejor que de ningún otro, las órdenes y el alimento. Ello implica que sea necesario, desde muy cachorro, habituar al animal a recibir de todos, en cualquier circunstancia y momento, las órdenes básicas de obediencia y también su escudilla de alimento, para evitar así que en el hipotético caso de en algún momento falte esa persona a la que el animal naturalmente aceptará como líder, no deje ni de obedecer ni de comer.

¿Sabias Que..?

El PDAE es un animal activo, que necesita sentirse útil y desempeñar tareas similares a aquellas para las que ha sido seleccionado durante siglos y si no reciben la oportunidad de desahogar su instinto de caza y natatorio con asiduidad, pueden volverse nerviosos e intentar escapar; por eso es importante contar con una valla de 1,5 metros de altura mínimo, que por la parte de abajo esté debidamente protegida para que no puedan escarbar y escabullirse. Se ha demostrado que tiene una especial capacidad no solo para la conducción de ganado, sino para la caza y también para la guarda, el Agility, la Búsqueda y Rescate de víctimas en catástrofes, etc.

No es, por lo general, un mordedor agresivo, pero conviene ofrecerle juguetes duros que roer, tipo Kong o Dino y grandes huesos de rodilla de vaca

Por lo general son animales que admiten la presencia de otros perros sin problema, si han sido correctamente socializados durante los primeros meses de vida.

Manual del Perro de Aguas Español (PDAE) Historia Presentacion Oficial de la Raza
Fechas clave
Mayo de 1985
Junio de 1999
La XV Monográfica española
Las Cifras hablan por sí solas
Un pasado de Leyenda
La cuna andalusi
La polivalencia del PDAE
Caracteristicas Adaptabilidad excepcional
Funcionalidad, inteligencia y carácter
Machos y Hembras, Que los diferencia
El Estandar del PDAE
La seleccion del cachorro
La Alimentacion del PDAE
El Ejercicio del PDAE
El Cuidado del PDAE

(Texto original, escrito por Christina de Lima-Netto y/o Federico Baudin específicamente para esta página Web y protegido con Copyright. No puede ser reproducido ni total ni parcialmente por ningún medio, sin el expreso consentimiento de Castro-Castalia por escrito)

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