Castro-Castalia Bullmastiffs

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Manual del Cachorro Bullmastiff, Castro-Castalia Bullmastiffs

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Boo Derek con dos cachorros Castro-Castalia

Mi recomendación es que no le quites nunca a tu perro el collar y no solo eso sino que en el mismo apliques una chapa de identidad con un número de teléfono de contacto para el caso de que por cualquier circunstancia se escapara o perdiera. Ni siquiera deberás quitárselo durante el tiempo que esté en casa, ni para dormir: NUNCA, con esto te aseguraras que siempre podrás cogerlo y mantener el control en todo momento.

Ten en cuenta que el collar es un instrumento útil no solo para tenerle "identificado" sino bajo control en todo momento; multitud de ocasiones habrá en las que asiéndole por el collar con la mano, evites que salte para saludar a un extraño que llama a tu puerta, o que salga al rellano a olisquear el rastro oloroso que sube por la escalera, desde el piso de abajo, o sencillamente para hacer más efectiva una orden que le impongas, cualquiera que sea esta.

Durante los primeros meses necesitarás collares de unos 2 cm. de ancho, de nylon (porque son mas suaves), como el que lleva consigo y que irás adaptando en su diámetro semanal o quincenalmente, dado que crecerá muy rápidamente. Hazme caso, no inviertas demasiado dinero en colares muy sofisticados, sino que utiliza aquellos que son baratos pero efectivos y que podrás tirar a la basura y sustituir por otro sin que te de pena deshacerte de ellos. Es importante que el collar esté poco holgado sobre el cuello (solo podrás meter un dedo entre el collar y la piel) de tal manera que bajo ningún concepto se le pueda salir por la cabeza, si pega un respingo o hace algún rehúse mientras va por la calle.

Su primera correa será una Flexi extensible, que llevarás con un máximo de 3 o 4 metros de extensión, a lo sumo. Suficiente para que no se sienta demasiado limitado a la hora de investigar lo que ocurre a su alrededor pero no tanto como para que no ejercer el suficiente control sobre el en todo momento. Pero ten en cuenta que esta Flexi solo te servirá durante un tiempo muy corto; a la edad de seis meses deberás cambiarla definitivamente por una correa de 2,5 metros de extensión, de las de cuero con dos mosquetones, uno a cada extremo y un par o tres de argollas, y que llevarás habitualmente doblada en dos. Para entonces tu perrito ya habrá aprendido a caminar a tu lado y a tu paso, siempre por tu izquierda (cuando seas diestro, así tu mano hábil quedara libre por si la necesitas); esto es muy importante que lo tengas en cuenta, máxime porque por su tamaño y aspecto resultará ya impresionante para el resto de los transeúntes, por lo que necesariamente tendrás que ser muy respetuoso con la gente con que te cruces por la calle!

Hacia los ocho meses de vida, podrás ya pensar en invertir un dinerito en un collar de calidad de los llamados "estranguladores" de metal, de eslabón ancho, que en contra de lo que indica su nombre, no estrangula, por el contrario, reparten la presión por igual en todo el perímetro de cuello del Bullmastiff, evitando que este se lastime al aplicar toda la fuerza en un solo punto. A esto añadido, con el te aseguraras que NUNCA podrá soltarse (un susto, por ejemplo), ya que encaja perfectamente en el cuello y es imposible que se salga. Probablemente habrás de cambiar de collar todavía una o dos veces, hasta que el animal alcance su tamaño definitivo, pero ya serán siempre collares de este tipo los que use a partir de esta edad.

En ocasiones será necesario utilizar el denominado collar "Halti" (de venta en cualquier comercio especializado de calidad), para corregir la mala costumbre del "tironeo", especialmente si durante la fase de aprendizaje no has sido lo suficientemente cuidadoso para que tu perro haya aprendido a caminar a tu lado sin dar tirones!

Es importante que dispongas de un bozal "Gentle"; no tanto porque lo exija la Ley o no, sino porque en alguna ocasión podría hacerte falta sobretodo si el animal tuviera alguna crisis dolorosa y hubieras de manejarlo para trasladarlo a una Clínica Veterinaria, por ejemplo; ¡ cuando los perros están muy doloridos o accidentados pueden morder incluso al adorado amo! Personalmente aborrezco los bozales y no se los pongo JAMÁS a mis Bullmastiffs, pero aún así tengo un par de ellos en casa, por si acaso!

Independientemente del mayor o menor uso que hayas de hacer del bozal en el futuro, es esencial que tu perro aprenda a aceptarlo. Para eso es necesario que lo acostumbres poco a poco; primero se lo pondrás dentro de casa, en los ratos de juego, cuando estés con el y lo mantengas suficientemente entretenido como para que no se de demasiado cuenta de que lo lleva puesto -- será por un tiempo muy, muy corto (un par de minutos a lo sumo) y habrás de quitárselo antes de que empiece a intentar arrancárselo por si mismo, de tal manera que no crea que se lo quitas porque no lo tolera... una vez liberada del bozal, no hagas grandes espavientos para que no interprete el no llevarlo como algo mejor que llevarlo puesto, ¿entiendes?. Pero sí que harás ver que, cuando se lo pones, es algo importante para ti y que te gusta especialmente que lo acepte... ya sabes, lo de siempre, que vea que eso que acepta, te agrada mucho, mucho, mucho. Poco a poco iras aumentando el tiempo de tenerle el bozal puesto e incluso en alguna ocasión la sacarás a la calle con el... esto lo harás al menos un par de veces al mes, para que nunca llegue a perder la costumbre. Solo así tendrás la seguridad de que si un día lo necesitas usar de veras, no se volverá loco tratando de arrancárselo.

Manual del Cachorro Bullmastiff

(Texto original, escrito por Christina de Lima-Netto y Federico Baudin específicamente para esta página Web y protegido con Copyright. No puede ser reproducido ni total ni parcialmente por ningún medio, sin el expreso consentimiento de Castro-Castalia por escrito).

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